miércoles, 18 de noviembre de 2009

LOS DOCUMENTALES DE LA 2 (2ª PARTE)









Siempre que veo un documental sobre el universo, siento cierta alegria. Es increible saber que formamos parte de algo tan grande y fascinante. Parece que Dios no ha escatimado en gastos a la hora de proporcionarnos unas maravillosas vistas.
Resulta curioso pensar la de millones de personas que se han arrastrado por este mundo sin saber qué había mas allá de un cielo estrellado, gente que nisiquiera supo que la tierra era redonda... y obviamente nosotros moriremos sin conocer muchos de los secretos que guarda el universo. Tal vez ningún ser humano llegue a conocer jamás su esencia. Y es que pudiera ser que no estemos física e intelectualmente capacitados para ello. Si fuera cierto que existe una cuarta dimensión, ya nos podemos ir despidiendo de conseguirlo, ya que entonces estaríamos jugando con una clara desventaja.
La misma desventaja que tendría un ser de dos dimensiones colocado sobre un papel, si pusiéramos un dedo delante de él impidiéndole el paso . En lugar de nuestro dedo, el sólo vería una raya. ¿Como podría entender este ser la realidad de lo que tiene delante?
Se sabe que el universo está en continua expansión, y que antes de que surgiera no existía ni el espacio ni el tiempo. ¿Seremos capaces de entender realmente lo que esto significa? ¿Sabremos qué hay fuera del universo alguna vez?
Supongamos que una bacteria que vive dentro de nuestro organismo, fuera capaz de desarrollar un medio de transporte que le permitiera recorrer nuestro cuerpo, llegando a lugares donde hasta el momento no era capaz de sobrevivir. Esta bacteria podría llegar a conocer nuestro organismo con cierta exactitud, e incluso llegar a averiguar que el cuerpo se mueve, ¿Pero como podría intuir como somos por fuera? ¿Cómo explicarle a esa bactería que hay millones de seres como el que ella explora? Y que esos seres viven en un planeta donde también hay montes, océanos, animales, ciudades... y no solo eso, sino que además ese planeta es una minúscula parte de un todo llamado universo. Bastante pretencioso para una simple bacteria ¿No creéis?.
Así que aquí nos encontramos, intentando resolver un acertijo en el instante que dura nuestra vida. Un acertijo que tal vez no fue pensado para nosotros, una evidencia que puede estar delante de nuestros ojos aunque jamas la veamos. ¿Habrá alguien al otro lado del universo que si lo haya resuelto? Bueno, esa cuestión la dejaremos para otro día.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

LA GENERACIÓN "PETER PAN" ESTÁ HIPOTECADA

España tiene casi 8 millones de treintañeros, nacidos al final del "baby boom" Están desencantados y altamente endeudados. Son consumistas y buscan en el ocio la nostalgia de su infancia.

JOSEP GARRIGA 25/10/2009


En Estados Unidos se les bautizó como kidults -del inglés kid (niño) y adult (adulto)-. En Latinoamérica optaron por un juego de palabras en español, adultescentes, por la unión de adulto y adolescente. Y en España los sociólogos prefieren definirles como treintañeros bajo el síndrome de Peter Pan, mientras que los expertos en mercadotecnia les llaman Generación X. Constituyen, según los últimos datos demográficos del Instituto Nacional de Estadística, el segmento de población mayoritario en España, con casi ocho millones de personas y, en consecuencia, representan una bolsa ingente de consumidores.
La familia y el entorno les presionó para que tuvieran una casa en propiedad
Estos jóvenes han ido retrasando su emancipación por su inestabilidad laboral
Son los últimos hijos del baby boom de los setenta y, en general, todos responden a los mismos patrones. Constituían la generación mejor preparada pero que se ha dado de bruces con un mundo que ha cambiado repentinamente ante sus narices. Ahora deben construirse una nueva realidad y piensan, quizá con razón, que ya están llegando tarde. Son unos jóvenes que rompieron esquemas, abrieron nuevos caminos a base de luchas sociales y, de golpe, se ven amarrados a una hipoteca o, por el contrario, tienen que regresar al nido familiar, a esa casa de la que ansiaban emanciparse. En definitiva, un final de trayecto infernal. Y se dicen: "Yo no entiendo nada".
El único refugio que les queda ahora es su retorno a la etapa juvenil. Pero como retroceder en el tiempo se antoja imposible, mantienen las mismas actitudes y formas de ocio que entonces. Por eso se les llama kidults, adultescentes o Peter Pan.
El problema de los treintañeros arranca -y nunca mejor dicho- de su pecado original: su propio tamaño generacional. No es que nacieran muchos: nacieron demasiados. La tasa de fecundidad alcanzó los 2,8 hijos por mujer fértil. Este estigma les ha marcado desde entonces: masificaron las aulas de las escuelas, después las del instituto, las de la Universidad y, una vez con el título debajo del brazo, las colas de demanda de empleo y las oficinas del paro.
El sociólogo Enrique Gil Calvo apunta que, además de su peso demográfico, los treintañeros heredaron el objetivo de emanciparse con un piso de propiedad, una cultura enraizada en España e Italia, pero no en el norte de Europa, donde el propio Estado promueve y subvenciona el alquiler. "Aquí el Estado del bienestar sólo se entiende para la gente mayor, en ningún caso para los jóvenes", abunda Pau Miret, sociólogo del Centro de Estudios Demográficos. "Y en España las presiones para comprar una vivienda eran muy fuertes y constantes", agrega. El porcentaje de vivienda en propiedad en España se sitúa en el 92% frente al 6% de alquiler.
Pero ¿cómo comprar una vivienda con un contrato temporal y sin estabilidad laboral? La Generación X fue la primera que firmó hipotecas a 35 y 40 años vista. "Se hipotecaban no sólo por el hecho de comprar un piso, sino porque significaba comprarse la emancipación que ansía todo joven. Y los bancos se aprovecharon de este efecto llamada", resume Lorenzo Navarrete, decano del Colegio de Sociólogos de Madrid. A esta presión familiar y social -"con un alquiler estás tirando el dinero", les recriminaban- se sumó la bajada de los tipos de interés y unas entidades financieras que les recibieron con los brazos abiertos.
Sin embargo, su situación se asemeja a la del pez que se muerde la cola. El primer pilar para la transición al mundo adulto es el mercado laboral, porque supone la base para el resto de transiciones. Es decir, la compra de la vivienda, la creación de una familia y los hijos. Pero si el primer pilar no es lo suficientemente sólido o se resquebraja, se hunde el resto y con ello, incluso, la trayectoria vital. De ahí que la edad de emancipación en España se sitúe entre las menores de Europa, en el 45,6% del total de jóvenes. "Poco a poco se multiplica el efecto porque hasta que no consiguen el capital para dar la entrada del piso o un contrato estable van aplazando su salida de casa. Pero continúan pensando que la compra de una vivienda es la mejor inversión, incluso como apuesta biográfica, porque el título universitario no basta", insiste Gil Calvo, que denomina a este grupo Generación H, por la hipoteca. Un informe de Estados Unidos evidencia que los treintañeros representan la primera generación que, en términos relativos, gana menos que la de sus propios padres.
"Es la primera generación en la historia de la humanidad que no ha tenido que hacer lo que hacían sus padres. Y esto crea incertidumbre. Además, les ha fallado el tótem de la vivienda", comenta Gerard Costa, profesor de Marketing Social de la escuela de negocios Esade. Y Navarrete, de acuerdo con este análisis, apunta otra frustración: "Se pelearon por todos y con todo el mundo y, en muchas ocasiones, tiraron la toalla para poder irse. Y ahora casi no disfrutan de esas conquistas sociales que ellos consiguieron. Es una generación a la que debemos mucho y ellos, a su vez, también deben mucho, pero a los bancos".
Este turbulento contexto ha creado, según la mayoría de sociólogos, una generación desencantada, desorientada, perpleja, aplastada, con sensación de pesadez, con enormes y constantes dudas porque el mapa de rutas que trazaron sus padres ya no les sirve y han de orientarse con uno nuevo en blanco y con unos valores diferentes. "Es una generación desencantada, que no se ha adaptado, que podría romper pero no lo han hecho y esto comporta un desgaste. Pero yo el eje lo veo por las dudas ya que se han encontrado sin red de protección y tienen una sensación de oportunidad perdida", resume Gerard Costa.
Los treintañeros casados que buscan descendencia calcan, en su mayoría, esos parámetros de constantes dudas, considera Gil Calvo. ¿Sabré hacer bien de padre?, se preguntan. "Están atemorizados por hacerlo mal. Pero incapaces de imponer autoridad a los hijos optan por mimarles y por sobreprotegerles. Los protocolos de sus padres no les sirven y ahora carecen de manual de uso", comenta. Pero incluso en ellos -la pareja- se da una contradicción: culturalmente son transgresores y modernos pero sociopolíticamente conservadores. "Es una mezcla contradictoria y ambivalente", añade este sociólogo.
Ese conservadurismo se aprecia también en su inmovilismo laboral y en su visión del mundo del trabajo. Para sus padres el éxito y progreso profesional representaban una meta; en cambio, los treintañeros tienen otra escala de valores y dan mayor importancia a otra serie de elementos como el ocio y a colmar sus emociones. De ahí que, como subraya Costa "las empresas hayan entrado a degüello en este segmento de edad".
La eslóganes publicitarios de la tienda de muebles Ikea reflejan, con exactitud, la situación personal y el estado de ánimo de los treintañeros. "Donde caben dos, caben tres" no iba destinado a las parejas que querían ser padres sino a los treintañeros llamados boomerang, los que regresan a casa de sus padres después de una etapa frustrada y frustrante de emancipación. Y los hay en número. "Redecora tu vida", era un anzuelo para esta generación que no entiende nada perpetuo y desencantada, señala Pilar Alcázar, periodista y autora del libro Entre singles, dinkis, bobos y otras tribus, sobre las oportunidades de negocio destinadas a estos grupos de treintañeros. Y por fin, "La República independiente de tu casa", es sinómino de búsqueda de emancipación, incluso en el seno del hogar. También va dirigido a quienes viven solos. Y la Generación X es la más abundante. Según la última EPA, del tercer trimestre de 2009, en España hay 539.300 viviendas unifamiliares de personas activas en este segmento de edad.
El consumo de los treintañeros va ligado sobre todo al ocio entendido como retorno y nostalgia de la etapa juvenil, porque implica también un cambio de valores. "Antes estaba mal visto que una persona tuviese un punto infantil, le llamaban niñato, pero ahora es diferente", añade Alcázar. "Es un segmento más consumidor. Cuando era joven entrevió estas cosas, pero lo disfrutó con limitaciones. Ahora lo puede hacer con amplitud", incide Costa. Y Navarrete apunta su explicación sociológica: "El síndrome de Peter Pan es la garantía de mantener la equidistancia entre sentirse integrado y, al tiempo, también libre. Aun pensando ya como adultos conservan más actitudes y atributos juveniles. Una lucha contracultural". También es cierto que los términos juventud y juvenil se han estirado e incluyen a personas de 34 años que son y se sienten jóvenes.
Los estudios de mercado y, en definitiva, los hábitos consumistas de estos treintañeros no fallan. En Barcelona, por ejemplo, se han agotado las famosas muñecas Baby mocosete. No las han comprado los padres para sus hijos, sino la mamá para su disfrute. El pasado fin de semana, la película de dibujos animados Vicky el Vikingo batió record de taquilla. La mayoría de espectadores eran treintañeros con su prole. Lo mismo sucedió en 2005 con Mortadelo y Filemón. Los ejemplos se extienden a los musicales de Mecano, Abba o Queen. O a la reedición de filmes como Star Wars. O a los anuncios: la recuperación del espot en blanco y negro del gel Legrain-París y el "Anda, los donuts". Y cómo no, a la play station o el Scalextric.
"En cuanto al ocio son unos jóvenes que gastan mucho. Pero ahorran en cosas prácticas, porque no dejan que les tomen el pelo. Utilizan las compañías aéreas low cost o los outlet de ropa. Pero, en cambio, gastan mucho en satisfacer sus emociones y en caprichos", afirma Alcázar. Y Gerard Costa lo ejemplifica: "La figura de Jockey de Batman cuesta más de 200 euros y ha sido todo un éxito. Y los de Tim Burton se agotaron". El Baby mocosete supera también los 200 euros.

miércoles, 14 de octubre de 2009

"LOS DOCUMENTALES DE LA 2"


Siempre que veo un documental sobre tribus aisladas de la civilización, las pocas que quedan ya, si es que queda alguna intacta... siento cierta tristeza.

Lo primero que suelo pensar es en la mala suerte que tienen estas personas de que hayamos llegado hasta ellos. Esta claro que hay un antes y un después de ese momento, y que lo que les llevamos es seguro peor que lo que ya tenían.
Por otro lado, no puedo evitar pensar en Dios. Siempre se nos ha dicho que el hombre supone un salto cualitativo en la escala de la evolución animal, y sin embargo, cuando veo tribus como ésta perdida en el Amazonas, no veo que nos diferenciemos tanto de los animales.
Podemos por un momento pensar otra vez en nuestra civilización, donde hay edificios altísimos que por cierto yo no sé construir, ordenadores y tecnólogía que yo nunca podría fabricar, medios de transporte que nos hacen la vida más cómoda y cuyo funcionamiento yo desconozco, teorías y razonamientos sobre muchas disciplinas que a mi jamás se me habrían ocurrido..., decididamente si tras un accidente de avión cayéramos en una isla desierta, este baño de civilización que llevamos todos en la cara desaparecería, y daría paso a una realidad más parecida a la de la foto.
¿Y si no somos tan inteligentes e importantes como nos creemos? ¿Y si ese salto evolutivo no es tan grande?
Si nos quitamos el traje de la civilización ¿Qué nos queda?.
A mi modo de ver, lo que nos diferencia de los animales es "nuestra capacidad de compromiso". Hoy y ahora, somos capaces de tomar una decisión que compromete nuestro futuro desconociendo el alcance y los efectos que tendrá en nuestra vida. La manera en como hagamos frente a dichos compromisos, nos harán mas o menos personas, más o menos animales.

viernes, 25 de septiembre de 2009

LA FAMILIA ADAMS


Sin duda, la noticia del día es la foto de Zapatero y Sonsoles Espinosa con sus dos hijas, junto a Barack Obama y Michelle. La instantánea fue tomada durante una recepción el miércoles en el Museo Metropolitano de Nueva York y colgada en la web en Flickr del Departamento de Estado, aunque posteriormente habría sido retirada, al parecer a petición del Gobierno español, para proteger la intimidad de las menores, según publicaron varios medios españoles.
No sé que me parece peor, la pésima imagen que dan las hijas de Zapatero o los intentos desde La Moncloa por impedir la difusión de la imagen.
Sé que todo esto es otra cortina de humo para no hablar de la crisis y de los verdaderos problemas de España, pero debo confesar que me he reido un rato.
Viendo a la familia Zapatero al completo de riguroso luto, y si no fuera porque sonríen, se diría que van a un funeral.
La verdad es que la dos niñas góticas no tienen desperdicio, la gente ya ha colgado en la red el cartel de "La Familia Adams" con ellas incluidas, y la verdad es que no desdicen del resto. He visto incluso una nueva versión de la escena del pasillo de la película "El resplandor" donde las han colocado a ellas en vez de a las gemelas, y os aseguro que éstas dan mas miedo.


Las dos niñas que hasta ahora permanecían en el anonimato, no se sabe si vienen de España o directamente de Mordor...

Y que podemos decir..., pues que si un padre no es capaz de imponerse ante sus hijas para que vayan bien vestidas a un viaje oficial de tal calibre,

¿Cómó va a ser capaz este señor de gobernar bien un país?

jueves, 24 de septiembre de 2009

PRÓLOGO

A principios del siglo XXI la Tyrell Corporation desarrolló un nuevo tipo de robot llamado Nexus -un ser virtualmente idéntico al hombre y conocido como Replicante.

Los replicantes Nexus 6 eran superiores en fuerza y agilidad, y al menos iguales en inteligencia, a los ingenieros de genética que los crearon.
En el espacio exterior, los replicantes fueron usados como trabajadores esclavos, en la arriesgada exploración y colonización de otros planetas.

Después de la sangrienta rebelión de un equipo de combate de Nexus 6 en una colonia sideral, los replicantes fueron declarados proscritos en la tierra bajo pena de muerte.
Brigadas de policía especiales con el nombre de unidades de Blade Runners tenían ordenes de tirar a matar al ver a cualquier replicante invasor.

A esto no se le llamó ejecución, se le llamó retiro.

Los Ángeles, Noviembre 2019